Microsoft: casi nadie copia artículos del NYT a través de Copilot

La batalla legal entre Microsoft y The New York Times sigue escalando, pero la empresa de Redmond acaba de presentar un argumento clave en su defensa: según documentos judiciales, su chatbot Copilot prácticamente no está reproduciendo artículos completos del diario estadounidense ni de otros medios. ¿Significa esto que el gigante tecnológico ganará el caso? Acá te contamos qué está pasando.
¿Qué pasó?
Microsoft presentó pruebas en el descubrimiento judicial del caso donde The New York Times demanda a la compañía por presuntas violaciones de derechos de autor. Según los documentos, Copilot rara vez reproduce ni siquiera oraciones completas de artículos de noticias y libros, y menos aún "chunks" sustanciales que podrían reemplazar al contenido original.
La empresa analizó 8.2 millones de interacciones de Copilot como parte de la defensa. Su conclusión: el chatbot no está funcionando como un servicio de reproducción de contenido, sino como una herramienta que resume, parafrasea y genera respuestas propias basadas en patrones de entrenamiento. Es decir, Microsoft argumenta que no hay violación masiva de derechos de autor porque el sistema no copia-pega directamente.
Sin embargo, esto no resuelve completamente la controversia. The New York Times y otras publicaciones sostienen que el problema no es solo la reproducción literal, sino el uso del contenido para entrenar estos modelos de IA sin permiso ni compensación. Es una diferencia conceptual importante que podría definir cómo se regulan los chatbots en el futuro.
¿Por qué importa en Argentina y América Latina?
Este litigio trasciende a Estados Unidos y nos afecta directamente. En Argentina y toda América Latina, medios digitales y publicaciones están enfrentando el mismo dilema: ¿cómo proteger nuestro contenido en la era de la IA? Si Microsoft gana este caso argumentando que no hay reproducción literal, podría sentar un precedente peligroso para editores regionales que ya luchan contra la fragmentación de audiencias.
Además, la resolución de este conflicto podría influir en futuras regulaciones sobre IA en América Latina. Países como Argentina, Colombia y Chile están comenzando a discutir marcos legales para la inteligencia artificial. Si los gigantes tecnológicos logran argumentar que "resumir y parafrasear no viola derechos de autor", los medios locales latinoamericanos quedarían en una posición aún más vulnerable frente a plataformas globales que concentran poder y datos.
¿Qué se recomienda?
Para editores y medios: documentá cómo tus contenidos aparecen en sistemas de IA. Si encontrás reproducciones, guardá capturas de pantalla. Considerá usar archivos robots.txt y términos de servicio más estrictos para limitar el scraping. En Argentina, consultá con abogados especializados en propiedad intelectual digital.
Para usuarios: recordá que aunque Copilot no reproduzca textos literales, sigue usando información de fuentes sin compensarlas directamente. Cuando uses chatbots, verificá siempre las fuentes originales antes de compartir información.
Para reguladores: este caso demuestra la necesidad urgente de clarificar qué se considera "uso justo" en el entrenamiento de IA. América Latina no debería esperar a que EE.UU. resuelva esto: necesitamos nuestras propias regulaciones que protejan a creadores y medios locales.
Fuente: The Verge AI