¿Necesita la IA una exención antimonopolio para no destruir todo?

Imaginate esto: las empresas más poderosas de inteligencia artificial del mundo pidiendo que se las deje competir sin las reglas antimonopolio que todos los demás tienen que respetar. Suena a ciencia ficción, pero es exactamente lo que está pasando en los pasillos de Washington. Y la pregunta que flota en el aire es tan incómoda como necesaria: ¿debería la IA tener reglas especiales?
¿Qué pasó?
Jonathan Kanter, quien fue el jefe de antimonopolios del Departamento de Justicia de Estados Unidos durante la administración Biden, acaba de sentarse a charlar en el podcast Decoder de The Verge para analizar un tema que despierta pasiones: ¿necesita la industria de la IA una exención de las regulaciones antimonopolio?
El problema es fascinante y contradictorio. De un lado, tenemos gigantes como OpenAI, Microsoft, Anthropic y otros que argumentan que la IA es tan nueva, tan revolucionaria y tan competitiva que aplicarle las viejas reglas antimonopolio podría frenar la innovación. Del otro lado, tenemos a reguladores preocupados por la concentración de poder en manos de pocas corporaciones multinacionales.
Kanter trae una perspectiva única: fue quien lideró los esfuerzos del gobierno de Biden para investigar estas mismas empresas. Ahora, como profesor de derecho en la Universidad de Washington y especialista en política tecnológica en Carnegie Mellon, tiene una visión 360 grados del tema que va mucho más allá de las guerritas publicitarias entre ejecutivos.
¿Por qué importa en Argentina y América Latina?
Para nosotros en la región, esto es crítico. Argentina, Brasil, México y el resto de América Latina no tienen poder real en esta negociación global, pero sí tenemos que vivir con las consecuencias. Si las grandes empresas de IA consiguen una exención antimonopolio en Estados Unidos, eso significa menos competencia, precios más altos y menos opciones para empresas y ciudadanos latinoamericanos.
Pensá en esto: si OpenAI, Microsoft y tal vez dos o tres empresas más terminan monopolizando toda la tecnología de IA, ¿de dónde sacará Argentina innovación en sistemas de recomendación para e-commerce, herramientas de procesamiento de lenguaje natural en español, o soluciones de IA para agricultura? La respuesta es: de ellos, pagando lo que ellos pidan. Y eso limitaría enormemente el desarrollo de startups locales y competencia regional.
¿Qué se recomienda?
Para quienes trabajamos en tecnología e IA en la región: seguir de cerca estos debates en Washington, pero no como espectadores pasivos. América Latina necesita desarrollar su propia voz en foros internacionales de regulación tecnológica. No podemos dejar que decisiones sobre antimonopolios de IA se tomen solo entre gigantes estadounidenses y reguladores norteamericanos.
También es momento de que gobiernos latinoamericanos comiencen a pensar en sus propias estrategias de protección a la innovación local sin cerrar puertas. ¿Cómo? Promoviendo fondos de venture capital regionales, facilitando la colaboración entre universidades y empresas, y sí, aplicando nuestras propias regulaciones cuando sea necesario.
Fuente: The Verge AI