Trump flexibiliza normas ambientales para centros de datos de IA

Trump flexibiliza normas ambientales para centros de datos de IA
Trump flexibiliza normas ambientales para centros de datos de IA

La carrera por dominar la inteligencia artificial tiene un precio que alguien va a pagar. Y ese alguien, según advierten exfuncionarios de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos, podría ser la salud pública. Trump está dándole vía libre a los gigantes tecnológicos para que contaminen más, todo con tal de acelerar la construcción de megacentros de datos.

¿Qué pasó?

Esta semana, un grupo de exfuncionarios de la EPA presentó un informe alertando que la administración Trump está debilitando deliberadamente las regulaciones ambientales. El objetivo es claro: acelerar la construcción de infraestructura para entrenar modelos de inteligencia artificial, sin las restricciones que antes protegían a las comunidades cercanas a estas instalaciones.

Los expertos subrayan que estos centros de datos generan emisiones tóxicas, consumen cantidades masivas de agua y energía, y generan residuos peligrosos. Al flexibilizar las normas, se eliminan las barreras que antes obligaban a las empresas a implementar tecnologías limpias y mitigar daños ambientales.

Los exfuncionarios proponen un "Plan de Protección de la Salud en Centros de Datos", una alternativa que permitiría desarrollar infraestructura de IA sin sacrificar la salud de las poblaciones aledañas. Pero por ahora, la administración no muestra interés en escuchar.

¿Por qué importa en Argentina y América Latina?

Este movimiento estadounidense tiene implicaciones directas para la región. Mientras Trump abre la puerta a la contaminación sin restricciones, las empresas tecnológicas globales buscan expandir sus operaciones de IA a nuevos mercados. Argentina, Brasil y otros países latinoamericanos están siendo evaluados como posibles ubicaciones para centros de datos debido a costos más bajos y regulaciones menos estrictas.

Si las corporaciones ven que en Estados Unidos pueden operar sin cumplir estándares ambientales rigurosos, ¿qué evitará que hagan lo mismo aquí? Nuestros gobiernos necesitan aprender de este escenario y fortalecer sus regulaciones ambientales, no flexibilizarlas. La contaminación no respeta fronteras: el agua contaminada y el aire tóxico afectarán a comunidades latinoamericanas que no eligieron hospedar estos centros.

¿Qué se recomienda?

Para gobiernos y reguladores: Establecer estándares ambientales claros y no negociables para cualquier centro de datos que opere en la región. No caer en la trampa de sacrificar salud pública por promesas de inversión tecnológica.

Para empresas tecnológicas: Adoptar voluntariamente prácticas sustentables. La presión pública y regulatoria eventual las alcanzará; es mejor adelantarse.

Para la ciudadanía: Demandar transparencia a los gobiernos sobre dónde se instalan estos centros y qué impacto ambiental tienen. No es un tema tecnocrático: afecta el agua que tomás y el aire que respirás.


Fuente: The Verge AI

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